La forma más precisa de medir la temperatura

Todos sabemos que la temperatura de nuestro bebé suele ser un poco inestable por lo que es algo que inquieta a las mamás, sobre todo si son primerizas. Con ello, elegir el mejor termómetro para nuestro bebé es algo que nos aportará tranquilidad. La salud de nuestros niños es factor más importante por el que velar y un simple episodio de fiebre es mucho cuando no se cuenta con termómetro fiable.

¿Cómo medimos su temperatura? Conocer un poco más de los distintos métodos, nos permitirá elegir el mejor termómetro para tu bebe. La medición de la temperatura corporal constituye un hecho básico a la hora de evaluar el estado de salud de los pequeños y más cuando aún no hablan y no nos pueden comunicar como se encuentran.

Por eso es imprescindible contar con un termómetro en casa. Pero ¿qué termómetro es mejor para tomar la temperatura a los niños? Actualmente existen diferentes tipos de termómetros para nuestros bebes la cuales son:

  • Digitales
  • De oído por infrarrojos
  • Tira plástica
  • Chupete
  • De mercurio

Estos últimos termómetros son los más clásicos y de hecho están prohibidos a pesar de su fiabilidad, debido a la toxicidad del metal con el que están fabricados. Son dañinos para los humanos, el ecosistema y la fauna, junto a su fragilidad y el peligro de rotura que supone, no se recomienda el uso de los termómetros de mercurio aunque tengas alguno antiguo en casa.

El mejor, el termómetro digital

De entre el resto de aparatos que nos brinda el mercado para medir la temperatura, es preferible utilizar termómetros digitales, por su rapidez de lectura, fiabilidad y por no contener materiales contaminantes. Estos tipos de termómetros contienen un termistor, se trata de un dispositivo, un sensor que varía su resistencia eléctrica en función de la temperatura. Funciona con pilas y puede medir la temperatura oral, axilar o rectal en menos de 30 segundos. Además, avisa cuando alcanza la máxima temperatura del bebé.

Termómetros menos fiables

Por otra parte tenemos termómetros que no son muy fiables, como los termómetros de oído. Aunque son más cómodos de usar, pueden dar lecturas falsas. En algunos casos, pueden no detectar la fiebre o, a la inversa, la detectan cuando no la hay, como puede ser el caso de cuando existe una infección de oído.

De todas formas, si tenemos en casa un termómetro auricular, hay que aplicarlo cuidadosamente en el oído del niño para no ocasionarle daño y no realizar mucha presión para evitar lesiones. Esperamos que con estos consejos te hayamos ayudado a aprender a medir la temperatura correctamente ya que es de vital importancia para la salud de los más pequeños.