Comodidad y seguridad a la hora de comer

Las tronas para nuestros pequeños son muy importantes en sus primeros años, sobre todo a la hora de enseñarle a comer. Solo por eso ya es importante percatarnos de cada detalle a la hora de su compra. Se pueden usar a partir de los seis meses, siempre que el niño sea capaz de mantenerse sentado por sí solito. En este articulo conocerás un poco más sobre la trona para bebé que necesitas.

Cuando nos planteamos la compra de la trona, buscamos la máxima seguridad y comodidad de nuestros pequeños. Por ello, debemos percatarnos de los siguientes factores:

  • Seguridad: la trona debe estar homologada y seguir las indicaciones de seguridad. El asiento de la trona debe tener correas de inmovilización que garanticen su seguridad pero le permitan un buen movimiento. Los pediatras recomiendan que la trona sea amplia y cómoda para el niño, al igual que su espaldar. En cuanto a las ruedas, aunque su número suele variar, ten muy en cuenta que tengan sistema de frenado o antivuelco para evitar peligros.
  • Materiales: existen tronas de diferentes materiales, y cada uno tiene sus pros y sus contras. Así por ejemplo:
  1. Las tronas de metal: Son muy resistentes y ligeras si el metal es aluminio.
  2. Las tronas de plástico: Son sólidas, higiénicas y también ligeras.
  3. Las tronas de madera: son las más sólidas, aunque también las más pesadas.
  • Bandeja extraíble: debes fijarte en cómo es la bandeja de la trona para tu pequeño, y que sea extraíble. Esto resulta mucho más higiénica ya que es más fácil de limpiar. Además, aporta un plus de comodidad si queremos que el niño se siente con nosotros en la mesa.
  • Asiento: Fíjate muy bien en esto porque será lo que determine en mayor manera que tu hijo esté cómodo en su trona de comer y que, por lo tanto, quiera o no sentarse en ella. El asiento debe ser acogedor, amplio y cómodo.
  • Espaldar reclinable: existen algunas tronas que incorporan un espaldar reclinable. Esto es cómodo para los niños que tardan mucho en comer (y, por lo tanto, pasan más tiempo en la trona) y para cuando son más pequeños, pues es posible que duerma su siesta ahí mismo después del almuerzo.

En el mercado existen muchos tipos de tronas algunas se reclinan, otras se pliegan para guardarlas cuando el pequeño no la está usando. Todas tienen sus pros y sus contras, pero debes tener muy presente donde la vas a usar y en qué situaciones para asegurar la mayor comodidad para ti y tu bebé.